Abr. 22, 2026 9:27 am
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Sudamérica está cambiando y la seguridad forma parte de ese cambio. Si bien el protagonismo de Argentina con Javier Milei es notorio en su cambio de modelo en materia de economía y seguridad, hay más sorpresas.

Los países que no hablan español (ni portugués) hasta ahora han tenido un rol secundario. Pero Guyana acaba de dar un paso que podría poner jaque nada menos que al régimen chavista. Pues en su afán expansionista, Nicolás Maduro pretendía avanzar sobre el territorio vecino. No obstante, pronto vendrá una base militar de EEUU.

Frenar el expansionismo de Maduro

El Comando Sur de Estados Unidos y Guyana recientemente acordaron reinstalar la cuarta de las bases militares en la frontera del Esequibo con Venezuela, nada menos que la zona que Maduro pretende anexar. El fin de esta base sería “operaciones rápidas y efectivas”.

Según un portal especializado en defensa militar, el objetivo sería enfrentar “nuevas amenazas como son la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales, además de otras áreas como seguridad marítima, preparación para desastres y la asistencia humanitaria”.

Estará capacitada para operar por tierra y por agua. La Guardia Costera, por ejemplo, usar lanchas patrulleras como parte del operativo para la construcción de nuevas instalaciones, y el fortalecimiento de la tecnología. Todo esto formaría parte de la cooperación militar entre Guayana y Estados Unidos.

Maduro se siente provocado

Maduro no tardó en pronunciarse. Rechazó el acuerdo. Por medio de un comunicado de Cancillería, el régimen dijo que es “inaceptable ampliación de estaciones navales y aeroportuarias entorpecen la resolución pacífica y negociada al diferendo territorial”.

Según Maduro, el acuerdo binacional es una provocación en la región. No obstante, contrario a sus declaraciones públicas de anexar territorio de Guayana a Venezuela, Maduro llamó a Guyana al “entendimiento mutuo”.

Bastó saber que pronto EEUU tendrá una base para este cambio de actitud. Hace poco más de un año su actitud era otra. Fue el 7 de diciembre de 2023 que Maduro ordenó “la aprobación de la ley orgánica para la creación de la Guayana Esequiba”.

En vista que el petróleo mueve la economía de Venezuela, Maduro no tardó en anunciar que iba a «crear la división PDVSA-Esequibo». Como tal, dijo que iba a otorgar «de inmediato» licencias para la explotación de crudo, gas y minas en el Esequibo.

Milei y el Mercosur

Sumado a ese golpe contra ael socialismo regional está el nombramiento de Javier Milei como presidente pro tempore del Mercosur. Esto implica mayor libertad económica por un lado y un compromiso de lucha contra el crimen organiado por otro.

Milei dijo que «explorará un régimen de mayor flexibilidad y autonomía comercial para los integrantes del bloque, para que cada uno pueda entablar acuerdos comerciales que le resulten convenientes».

Por último, Milei reprocha la «triple frontera» entre Argentina, Brasil y Paraguay «se ha convertido en un colador para las bandas narcoterroristas, que cada día expanden más su mancha de influencia en la región».

Descarrilamiento del Tren de Aragua

De manera que la lucha contra el crimen organizado implica un compromiso a lo largo y ancho del continente americano. Y no termina ahí, por parte de Heritage Foundation publicaron una investigación titulada “Descarrilamiento del Tren de Aragua”. Este ingenioso juego de palabras alude al hecho que como este grupo de crimen organizado se adjudica el nombre de “tren”, entonces habrá que desviarlo de sus rieles para vencerlo.

La estrategia que proponen es la siguiente:

“Para combatir el TdA, la administración entrante de Trump debe complementar los esfuerzos liderados por los estados con una estrategia sólida que involucre a socios extranjeros y un enfoque de todo el gobierno”.

Señala además que no se trata de una simple pandilla sino de una herramienta para el régimen venezolano. Es más, lo llama una herramienta de guerra asimétrica para desestabilizar países y mantener una negación plausible.

Además, destaca que la rápida expansión de la TdA en Estados Unidos, que antes de 2021 era prácticamente inexistente. Asegura que es una consecuencia directa de las fallidas políticas migratorias y la falta de seguridad fronteriza de la administración Biden-Harris.

Ahora con Donald Trump en el norte y Javier Milei en el sur la lucha contra grupos irregulares y a favor de mercados más libres estaría en marcha, tanto que hasta Maduro ablandó su discurso y pronto Guyana podrá resguardarse de sus amenazas expansionistas.

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