En un clamor por justicia, los miembros del Congreso de Carolina del Norte están exigiendo la destitución inmediata de la magistrada Teresa Stokes, responsable de liberar sin fianza a DeCarlos Brown Jr., quien brutalmente asesinó a la refugiada ucraniana Iryna Zarutska el 22 de agosto de 2025 en Charlotte.
La iniciativa, liderada por el congresista Eric Daugherty, refleja la indignación pública tras el crimen.
El caso cobró fuerza con la difusión de un video desgarrador del Charlotte Area Transit System, que captura el apuñalamiento mortal de Zarutska, de 23 años, en un tren Lynx Blue.
Esta joven, que huyó de la guerra en Ucrania en 2022, soñaba con una nueva vida en EE.UU., y su muerte ha conmovido al mundo.
Stokes, magistrada del condado de Mecklenburg, permitió la liberación de Brown en enero de 2025, a pesar de su historial de 14 arrestos, incluyendo robo armado y amenazas.
Esta decisión, basada en una simple promesa escrita, ignoró su diagnóstico de esquizofrenia y antecedentes violentos, poniendo en riesgo a inocentes como Iryna.
Su remoción es imperativa. El presidente Donald Trump respaldó la causa en un video, condenando las políticas de «captura y liberación» y exigiendo seguridad para las víctimas: «Iryna no debió morir así».
Diez congresistas, encabezados por Tim Moore, firmaron una carta pidiendo la destitución de Stokes por «falla grave en sus deberes».
La fiscal general Pamela Bondi impuso cargos federales a Brown, buscando la pena máxima, mientras el gobernador Josh Stein aboga por más policía para prevenir futuros crímenes.
La comunidad, en redes, clama: «¡Justicia para Iryna!»
Este caso expone la negligencia de magistrados como Stokes, quien nunca aprobó el examen de abogacía, permitiendo decisiones fatales. Apoyar a Iryna significa destituir a Stokes y reformar un sistema que falló a una joven llena de esperanza.
