En una reciente entrevista con Jim Hoft de The Gateway Pundit, Alvise Pérez, el líder de «Se Acabó la Fiesta», expuso su visión sobre la política española, la Unión Europea y su meteórico ascenso en la arena política.
Pérez explicó cómo logró, con un simple teléfono móvil, obtener un millón de votos y asegurar tres escaños en el Parlamento Europeo en menos de un año.
Pérez describió cómo su movimiento surgió como una reacción al sistema político español, el cual califica de corrupto y controlado por una «partidocracia». Su estrategia se basó en el uso de redes sociales para llegar directamente a los ciudadanos, evitando los medios tradicionales que, según él, están comprados por el gobierno.
«Nunca tuvimos entrevistas en TV ni cobertura en medios oficiales ni no oficiales de España. El algoritmo es nuestro mejor amigo«, declaró, destacando el papel de plataformas como Telegram para compartir documentos y audios comprometedores sobre la corrupción en el país.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue su postura sobre la Unión Europea. Pérez sostiene que la UE está dominada por Alemania, Francia e Italia, y que España ha sido relegada a un papel secundario. Además, criticó la falta de democracia dentro del Parlamento Europeo, donde, según él, las decisiones son tomadas por la Comisión Europea sin consulta real a los ciudadanos.
«Incluso con un millón de votos, no puedo presentar propuestas legislativas. Solo la Comisión Europea, que no es elegida democráticamente, tiene ese poder», afirmó, comparando la situación con un «sistema soviético».
Pérez destacó la seguridad de la ciudad en comparación con el caos inmigratorio que afecta a España y otras naciones europeas. Para él, la política inmigratoria impuesta por Bruselas está destruyendo la estabilidad y seguridad en el país.
«Estamos sufriendo una inmigración masiva de África que está desmantelando la seguridad en España», alertó, insistiendo en la necesidad de un cambio radical en las políticas inmigratorias.
Otro tema recurrente en la conversación fue la corrupción política. Pérez denunció que la clase política española, tanto de derecha como de izquierda, está involucrada en enormes escándalos de corrupción.
«El gobierno está gastando miles de millones en medios como El País, El Mundo y ABC, lo que impide que se reporten los verdaderos escándalos», denunció.
Uno de los casos que destacó fue el de José Luis Ábalos, exministro de Infraestructura, así como las sospechas de corrupción que rodean a Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez. Para Pérez, esta situación es insostenible y necesita un cambio inmediato.
Al ser consultado sobre su relación con Vox, Pérez reconoció que comparte con ellos el rechazo a la ideología «woke», pero marcó diferencias clave. «Ellos tienden a defender un mayor control estatal de la economía, mientras que nosotros somos más libertarios«, explicó. A pesar de estas diferencias, afirmó que su objetivo es mantener una alianza entre los sectores conservadores para desafiar al sistema actual.
En cuanto a política internacional, Pérez expresó su apoyo a la postura de Donald Trump sobre la guerra en Ucrania. Criticó la expansión de la OTAN hacia el este y afirmó que, aunque Putin es un enemigo de la democracia, también tiene razones válidas para oponerse a la OTAN.
«Nuestro interés como españoles es que no tenemos ningún interés en otra guerra. Por eso defiendo la posición de Trump«, declaró.
Finalmente, Pérez propuso una mayor conexión entre España y la comunidad hispana global como alternativa a la dependencia de la Unión Europea. Según él, España tiene más en común con países de habla hispana en América Latina y EE.UU. que con muchos estados europeos.
«Tenemos un lenguaje, una historia y una religión en común. Es hora de defender un referéndum sobre nuestra relación con Europa«, afirmó.
El ascenso de Alvise Pérez es un símbolo del creciente descontento en España con el sistema político tradicional.
Su uso de la tecnología y las redes sociales ha permitido que un mensaje antisistema llegue a millones de personas, desafiando el dominio de los partidos establecidos.
Su postura crítica hacia la UE, su lucha contra la corrupción y su enfoque en la seguridad y la inmigración lo han convertido en una figura central del nuevo panorama político español.
A medida que se acercan nuevas elecciones, queda por ver si su movimiento podrá transformar su impulso inicial en un verdadero cambio estructural.
Lo que es innegable es que Alvise Pérez ya ha dejado una huella imborrable en la política española.
