Abr. 21, 2026 10:04 pm
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Un equipo internacional de científicos, liderado por investigadores españoles, ha identificado una proteína clave en la agresividad del cáncer de páncreas, uno de los tumores más letales.

La Galectina-1 (Gal1), según un estudio publicado en la revista PNAS, desempeña un rol central en la progresión del adenocarcinoma ductal pancreático, que representa el 90% de los casos de este cáncer.

El descubrimiento, liderado por el Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona, revela que la Galectina-1 no solo es secretada por los fibroblastos del estroma tumoral, sino que también actúa en el núcleo de estas células, regulando genes que favorecen el crecimiento del tumor. “Hemos comprobado la importancia del papel de la Galectina-1 en el núcleo celular de los fibroblastos”, afirmó Judith Vinaixa, primera firmante del estudio, según reportó Diario Las Américas.

Este hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas. Los investigadores, que incluyen a expertos de la Mayo Clinic y el Instituto de Biología y Medicina Experimental de Argentina, proponen inhibir la Galectina-1 para frenar la colaboración entre fibroblastos y células tumorales.

Exploraremos combinaciones terapéuticas que permitan inhibir la Galectina-1 tanto extracelular como intracelularmente”, señaló Gabriel Rabinovich, coautor del estudio.

El cáncer de páncreas, con una tasa de supervivencia a cinco años menor al 10%, es conocido por su diagnóstico tardío y resistencia a tratamientos. En 2019, España registró 8,169 nuevos casos, según la Sociedad Española de Oncología Médica. Este descubrimiento, aunque no resuelve el “puzle” completo, es un paso significativo.

Los experimentos, realizados con muestras de pacientes y células humanas, mostraron que inhibir la Galectina-1 y el gen KRAS desactiva los fibroblastos, reduciendo su apoyo al tumor. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesitarán terapias combinadas para atacar múltiples dianas.

Este avance, refuerza la esperanza de desarrollar tratamientos más efectivos contra este devastador cáncer, aunque los científicos piden prudencia mientras continúan las investigaciones.

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