La congresista republicana Marjorie Taylor Greene, representante del 14º distrito de Georgia, ha presentado la «Ley de No Impuestos sobre las Ventas de Viviendas» (No Tax on Home Sales Act).
Esta propuesta legislativa busca eliminar por completo el impuesto federal sobre las ganancias de capital derivadas de la venta de residencias principales, una medida que promete beneficiar a millones de familias y revitalizar el mercado inmobiliario en un contexto de precios de vivienda en constante aumento.
La iniciativa ha generado un intenso debate, con defensores que la ven como un alivio necesario para la clase media y críticos que advierten sobre sus posibles impactos fiscales. A continuación, exploramos en profundidad los detalles de esta propuesta, su contexto, implicaciones y el panorama político que la rodea.
La legislación propuesta por Greene aborda una problemática que afecta a muchos propietarios en Estados Unidos: el impuesto sobre las ganancias de capital en la venta de viviendas.
Actualmente, el Servicio de Rentas Internas (IRS) permite una exclusión de hasta $250,000 para individuos y $500,000 para parejas que presentan declaraciones conjuntas sobre las ganancias obtenidas en la venta de una residencia principal.
Sin embargo, esta exclusión no se ha actualizado desde 1997, a pesar de que los precios de las viviendas han aumentado significativamente en las últimas décadas.
Según datos de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR), el precio medio de una vivienda en EE. UU. alcanzó los $426,900 en 2024, un aumento del 50% en comparación con hace una década.
«Las familias que trabajan duro, construyen patrimonio y venden sus hogares no deberían ser castigadas con enormes facturas fiscales», afirmó Greene en un comunicado oficial.
La congresista argumenta que el impuesto sobre las ganancias de capital es una carga desfasada, especialmente en un mercado inmobiliario donde los valores de las propiedades han «disparado» los montos sujetos a tributación, afectando particularmente a la clase media.
La «Ley de No Impuestos sobre las Ventas de Viviendas» busca no solo aliviar la presión fiscal, sino también estimular el mercado inmobiliario.
Al eliminar el impuesto sobre las ganancias de capital, la propuesta podría incentivar a más propietarios a vender sus viviendas, aumentando la oferta en un mercado que enfrenta una escasez crónica.
La iniciativa de Greene ha recibido un respaldo significativo entre sectores conservadores y propietarios que ven en ella una solución práctica a las crecientes presiones económicas. Organizaciones como la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas han expresado su apoyo, argumentando que la eliminación del impuesto podría estimular la construcción de nuevas viviendas al liberar capital para los propietarios.
La propuesta de Marjorie Taylor Greene toca un nervio sensible en un momento en que los estadounidenses enfrentan crecientes desafíos económicos, desde la inflación hasta el acceso a la vivienda.
La idea de eliminar el impuesto sobre las ganancias de capital en las ventas de viviendas resuena con el ideal del sueño americano: trabajar duro, construir patrimonio y disfrutar de los frutos de ese esfuerzo sin la intervención del gobierno.
