Marcelo Gullo de nacionalidad argentina, nacido en Rosario, no es solo un académico con doctorados en Ciencia Política de la Universidad del Salvador y máster en Relaciones Internacionales de Ginebra; es un guerrero de la pluma que nos recuerda, con pasión y rigor, por qué España no solo civilizó medio mundo, sino que lo salvó de la barbarie.
Su nuevo libro, Lepanto: cuando España salvó a Europa, editado por Espasa y lanzado el 1 de octubre de 2025, no es un mero relato polvoriento de batallas antiguas. Es un grito de alerta, un puente entre el pasado heroico y el presente turbulento, donde el autor nos advierte de una «invasión silenciosa» que amenaza con repetir los errores que casi nos cuesta la civilización cristiana.
Imaginemos por un momento el 7 de octubre de 1571, en el golfo de Patras…
El mar se tiñe de rojo: ocho mil cristianos caen, pero más de treinta mil otomanos yacen en el fondo. La coalición de la Liga Santa –España al frente, con Venecia y los Estados Pontificios– aplasta al Imperio Otomano de Selim II, que acababa de devorar Chipre y olfateaba Roma como su próximo trofeo.
Gullo lo narra con el pulso de un novelista y la precisión de un historiador: sin el coraje español, liderado por Don Juan de Austria, el sur de Italia habría caído, Francia –esa traidora aliada del sultán– habría apuñalado por la espalda, y los moriscos en Andalucía habrían abierto las puertas a una rebelión que convertiría la Basílica de San Pedro en la mezquita más grande del islam.
«Si se hubiera perdido Lepanto, hoy el Papa León XIV no estaría en Roma«, confesó Gullo en una de sus intervenciones recientes, con esa vehemencia que lo hace tan humano y tan necesario.
Pero Gullo no se queda en el épico choque de galeras y arcabuces. Como buen pensador geopolítico, profesor de la Escuela Superior de Guerra argentina y profesor en la Universidad Nacional de Lanús, usa la historia para «olfatear el futuro», como él mismo dice en un video grabado desde Rosario, su ciudad natal.
Ahí, con el acento cálido que arrastra el Paraná, anuncia el libro a sus «amigos de España»: «He publicado un nuevo libro. Se llama Lepanto, cuando España salvó a Europa. […] El último capítulo se llama ‘Lepanto, la batalla inacabada’. Y la conclusión de ‘Lepanto, a la invasión silenciosa'».
Es un viaje que arranca en Covadonga, donde Pelayo plantó la semilla de la reconquista, pasa por Lepanto como el dique definitivo contra la expansión musulmana, y desemboca en el hoy: un Viejo Continente que, según Gullo, sufre una islamización sutil, impulsada por el mismo ímpetu que España contuvo siglos atrás.
Aquí radica el coraje del libro, y Gullo pone el dedo en la llaga: los líderes islámicos nunca renunciaron a su sueño de dominar Europa. Francia, dice sin pelos en la lengua durante la presentación en la Fundación Neos de Madrid el 6 de noviembre de 2025, «ya está invadida, es Argelia».
Habla de cómo el islamismo pasó de cobrar impuestos a infieles a buscar la conversión masiva, y cómo Occidente, huérfano de su «fe fundante» cristiana, se deja seducir por el multiculturalismo suicida. España, ese «muro de contención» del mundo, no solo forjó la cultura occidental con su imperio; la preservó.
Anteriormente lo habíamos reportado en Gateway Hispanic, cuando en abril de 2025 la Universidad de Puerto Rico canceló una charla de Gullo por presiones izquierdistas, pero la Cámara de Representantes lo honró por desmontar la Leyenda Negra.
Ese episodio, que cubrimos con detalle, muestra cómo el autor ya era un objetivo para los que odian la hispanidad, pero también su resiliencia: dio la conferencia en otro lado y resonó más fuerte.
El libro ha sido un éxito desde su salida, con presentaciones en Sevilla el 22 de octubre, Oviedo el 7 de octubre –donde criticó al gobierno español por no enseñar historia real–, y Madrid, ante un aforo completo que aplaudió su reivindicación de la Hispanidad como «comunidad de destino» entre España y América.
Lean Lepanto, amigos. No es un libro cualquiera: es una brújula en tiempos de niebla, una espada afilada para cortar las mentiras que nos han vendido sobre nuestra propia historia.
Es una llamada urgente a despertar, a defender nuestra herencia hispánica con la misma fe inquebrantable que, en 1571, hizo girar el viento en el golfo de Patras y salvó a Europa de la oscuridad. Porque si España no hubiera estado allí, con su coraje y su cruz, hoy no tendríamos ni Roma cristiana ni libertad para contarlo.
Gullo nos lo entrega todo en estas páginas: rigor, pasión y un mensaje claro: el pasado no está muerto, late en cada decisión que tomamos hoy.
Léanlo, regálenlo, discútanlo. Y que esa fe, la misma que venció en Lepanto, nos guíe de nuevo.
