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El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha lanzado una advertencia directa y sin filtros sobre el impacto inmediato de la inteligencia artificial en el mercado laboral estadounidense.
En una entrevista exclusiva con Axios publicada el 28 de mayo de 2025, Amodei afirmó que la IA podría eliminar aproximadamente la mitad de todos los puestos de trabajo de nivel inicial en profesiones de cuello blanco, como consultoría, derecho, finanzas y tecnología.
Esto, según sus proyecciones, dispararía la tasa de desempleo nacional entre el 10 y el 20 por ciento en un plazo de uno a cinco años.
Amodei no habla de un futuro lejano ni de ciencia ficción. Como responsable de una de las empresas más avanzadas en IA —creadora del modelo Claude—, insiste en que la tecnología ya supera o iguala el rendimiento humano en tareas cognitivas clave y avanza hacia la automatización completa de agentes que realizan trabajo intelectual de forma instantánea y barata.
A diferencia de revoluciones anteriores que afectaban principalmente empleos manuales, esta disrupción golpea simultáneamente múltiples sectores del conocimiento, reduciendo las opciones de los trabajadores para “cambiar de carril” a otras industrias.
El propio Amodei describe escenarios contrastantes pero realistas: por un lado, avances exponenciales que podrían curar el cáncer, impulsar un crecimiento económico del 10 por ciento anual y equilibrar el presupuesto federal; por el otro, un 20 por ciento de la población sin empleo productivo.
«El cáncer se cura, la economía crece al 10 % al año, el presupuesto se equilibra… y el 20 % de las personas no tienen trabajo», declaró textualmente.
En su ensayo de 20.000 palabras «La adolescencia de la tecnología», publicado en enero de 2026 en su sitio personal, reitera que la «amplitud cognitiva» de la IA convertirá este cambio en algo «extremadamente doloroso», generando una subclase permanente de desempleados o de trabajadores con salarios muy bajos, al tiempo que concentra la riqueza en muy pocas manos.
Los primeros indicios ya son visibles. Empresas como Microsoft, Walmart y CrowdStrike han realizado recortes significativos en roles corporativos y de ingeniería, citando explícitamente la integración de IA.
Estudios de Goldman Sachs y el World Economic Forum confirman que los sectores de servicios profesionales y administrativos enfrentan la mayor exposición, con hasta el 41 por ciento de los empleadores planeando reducciones vía automatización para 2030.
Amodei exige que gobiernos y empresas dejen de “sugar-coating” la realidad y cumplan con su obligación de advertir con honestidad. Propone acelerar la concienciación pública, invertir en reentrenamiento real y debatir políticas como un “token tax” del 3 por ciento sobre ingresos de IA para redistribuir parte de la riqueza generada. Como conservador con más de una década cubriendo economía y tecnología, veo aquí la urgencia de rechazar soluciones intervencionistas que fomentan dependencia estatal.
La historia de América demuestra que el libre mercado, la responsabilidad individual y la formación en habilidades prácticas —incluyendo oficios resistentes a la automatización— han superado disrupciones anteriores generando más prosperidad, no menos.
La clave está en actuar ahora: empoderar a los trabajadores para que colaboren con la IA, eliminen regulaciones que frenan la creación de nuevos empleos y prioricen el espíritu emprendedor por encima de cualquier utopía redistributiva.
Amodei lo resume perfectamente: «No puedes simplemente ponerte delante del tren y pararlo. La única jugada que va a funcionar es dirigir el tren: dirígelo 10 grados en una dirección diferente a la que iba». Es hora de girar el volante con realismo conservador, antes de que sea tarde.
