El dictador Miguel Díaz-Canel compareció en cadena nacional de radio y televisión para confirmar públicamente que funcionarios cubanos han sostenido conversaciones recientes con representantes del gobierno de Estados Unidos.
El momento histórico en donde el dictador de Cuba, Miguel Díaz Canel, anuncia en cadena nacional que han cedido a la presión y están oficialmente en negociaciones con los Estados Unidos.
— Agustín Antonetti (@agusantonetti) March 13, 2026
El régimen cubano completamente rendido, al borde de la muerte.pic.twitter.com/lDAjV4cwh9
“Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, declaró Díaz-Canel desde la sede del Comité Central del Partido Comunista, según reportes verificados.
El proceso, que calificó como “muy sensible” y en “fases iniciales”, busca identificar problemas y posibles áreas de cooperación bajo principios de igualdad y respeto a la soberanía.
La admisión llega en plena asfixia energética: hace más de tres meses que no entra ningún barco de combustible, lo que ha provocado apagones masivos y un impacto “inconmensurable” en la vida del pueblo cubano, como reconoció el propio dictador.
Esta crisis es consecuencia directa del cerco impuesto por la administración Trump, que ha cortado suministros de Venezuela y otros aliados.
El régimen, que durante décadas ha culpado al “bloqueo” de todos sus fracasos, ahora se ve obligado a sentarse a negociar tras las advertencias repetidas del presidente Donald Trump de que Cuba está en “sus últimos momentos de vida”.
La firmeza conservadora estadounidense está dando resultados visibles contra el modelo socialista que solo genera miseria y represión.
Anteriormente lo habíamos reportado en Gateway Hispanic: la administración Trump y el secretario de Estado Marco Rubio han impulsado una oferta de “off-ramp” que permitiría a los Castro y Díaz-Canel ceder poder sin exilio forzado a cambio de concesiones en puertos, energía y turismo. Hoy esa presión se materializa.
La presión de Trump ha puesto al régimen cubano al borde del abismo, abriendo una brecha histórica hacia la libertad que el pueblo merece. El comunismo está rendido ante la realidad.
