La ciudad de Pavía continúa conmocionada por el asesinato de Gabriele Vaccaro, un joven italiano de 25 años que murió tras recibir una cuchillada en el cuello después de una discusión aparentemente trivial.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 19 de abril de 2026 en un aparcamiento cercano al centro histórico.
Según la reconstrucción de la policía, basada en cámaras de seguridad y testimonios, todo comenzó de forma banal. Vaccaro había pasado la noche con dos amigos y, poco antes de las 3:30, salieron de una pizzería con varias porciones de pizza y se dirigieron al aparcamiento para recoger su coche.
En ese momento se cruzaron con un grupo de cinco jóvenes. Uno de ellos, un menor de 16 años de origen egipcio, nacido en Italia y residente en la ciudad con su familia, se acercó y les pidió en tono burlón un trozo de pizza, mofándose de cómo transportaban las cajas. Ante la negativa y las provocaciones posteriores, la discusión escaló rápidamente con insultos y empujones.
La tensión no se detuvo ahí. El grupo siguió a los tres jóvenes hasta el aparcamiento, donde la situación derivó en una agresión violenta. Durante el enfrentamiento, el menor de origen egipcio sacó un objeto punzante y asestó una cuchillada mortal en el cuello a Vaccaro. Uno de sus amigos también resultó herido y fue trasladado al hospital, donde permanece fuera de peligro.
La víctima fue evacuada de urgencia, pero su estado empeoró rápidamente debido a una grave hemorragia interna. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció pocas horas después.
El presunto agresor fue detenido tras un interrogatorio policial y actualmente se encuentra en un centro de menores en Milán, acusado de homicidio y también de intento de homicidio por las heridas causadas al acompañante de la víctima.
La investigación se ha ampliado a otros implicados. Cuatro jóvenes presentes están siendo investigados por no haber auxiliado a la víctima tras el ataque y por su posible participación en los hechos, según el análisis de las grabaciones de seguridad.
Gabriele Vaccaro, natural de Favara (Sicilia), se había trasladado al norte de Italia en busca de trabajo. Trabajaba en el sector logístico y era conocido por su carácter cercano y su pasión por el fútbol. Su muerte ha causado una profunda conmoción tanto en Pavía como en su localidad de origen.
La respuesta ciudadana ha sido inmediata. Miles de personas participaron en una marcha silenciosa en su memoria, recorriendo las calles de la ciudad hasta la catedral. Las autoridades locales han mostrado su apoyo a la familia y han anunciado su asistencia al funeral en Sicilia.
Este caso ha reavivado el debate en Italia sobre la seguridad, la violencia juvenil y la integración social de menores de origen inmigrante. Algunos sectores reclaman medidas más estrictas y mayor control, mientras que otros advierten del riesgo de generalizar y subrayan que se trata de un episodio puntual surgido de una discusión que escaló de forma trágica.
La investigación sigue en curso. Las autoridades continúan analizando pruebas y testimonios para esclarecer completamente lo sucedido.
Mientras tanto, la ciudad permanece unida en el duelo por una vida truncada de forma absurda en un conflicto que nunca debió terminar en tragedia.
