«Y una de las decisiones que tomé fue comenzar una transición tecnológica, y me compré uno de esos teléfonos antiguos sin acceso a internet.
Pero entendiendo que esto no se trata de volver al pasado y negar la tecnología, sino de encontrar maneras de relacionarnos con ella de forma saludable, con nuestro entorno y de cómo usamos la tecnología para mejorar nuestra calidad de vida.»