Abr. 27, 2026 3:14 pm
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Juan Carlos Monedero, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y cofundador de Podemos, ha vuelto a encender la polémica.

No es por sus diatribas políticas ni por su conocido izquierdismo radical, sino por algo más terrenal y perturbador: relatar en sus clases anécdotas sexuales de Pablo Iglesias, su compañero de filas y exlíder del partido morado.

Lo que debería ser un espacio de formación se convirtió, según testimonios, en un escenario de chismes subidos de tono, exponiendo la doble moral de quienes se “autoproclaman” defensores de la ética y el feminismo.

El 21 de febrero de 2025, un exalumno recuerda las clases de Monedero en la asignatura “Ciencia Política: Instituciones y estructuras de decisión”. Lejos de ceñirse al temario, el profesor aprovechaba el aula para narrar las supuestas hazañas sexuales de Iglesias, con un tono que buscaba “alimentar la curiosidad del público”.

Este estudiante, hoy alejado de las aulas de Somosaguas, asegura que los relatos eran frecuentes y que, pese a las quejas de algunos, los demás profesores no hicieron nada al respecto.

El caso no es un rumor aislado. Alumnas actuales de la Facultad de Ciencias Políticas refuerzan esta imagen de Monedero como un personaje incómodo. “Con él, las tutorías siempre con la puerta abierta”, afirman, sugiriendo un patrón de conducta que iba más allá de lo académico.

Calificativos como “tocón” y “baboso” emergen entre las estudiantes, quienes aseguran que su reputación era conocida en el campus mucho antes de que explotara el escándalo actual.

Pero el asunto trasciende las anécdotas de aula. La Universidad Complutense abrió en enero de 2025 un expediente confidencial contra Monedero tras la denuncia de una alumna por presunto acoso sexual.

La Unidad de Igualdad trasladó el caso a la Inspección de Servicios, que decidirá si hay sanción o si el asunto escala a la Fiscalía. El protocolo de la universidad contra el acoso sexual ya estaba en marcha, evidenciando que las acusaciones tienen peso institucional.

La izquierda, que siempre presume a ondear la bandera del feminismo, se ve ahora enredada en sus propias contradicciones. Podemos, el partido que Monedero ayudó a fundar, confirmó el 20 de febrero de 2025 que lo apartó en 2023 tras recibir dos testimonios de violencia sexual.

Fuentes del partido aseguran que actuaron “desde el primer minuto” al recibir un correo el 12 de septiembre de 2023 denunciando tocamientos y acercamientos invasivos. Sin embargo, sus “amigos” lo defendieron:

La exeurodiputada de Podemos, Laura Sánchez Caldentey, también alzó la voz. En redes sociales, acusó a Monedero de “empotrarla contra una pared” durante un cierre de campaña y señaló a Iglesias como un “machista redomado”.

Este escándalo no es solo un fallo personal de Monedero, sino un síntoma del cinismo estructural de la izquierda. Mientras señalaban con el dedo a la derecha por supuestos machismos, en sus propias filas toleraban actitudes que ahora salen a la luz.

OKDIARIO reveló el 20 de febrero una conversación entre activistas de Podemos donde se asegura que tanto Iglesias como Montero sabían de las “conductas perversas” de Monedero. “Irene lo sabe perfectamente”, dice una participante, dejando en entredicho la credibilidad de la cúpula morada.

El caso Monedero no es un accidente, es el reflejo de una cultura de impunidad que la izquierda ha cultivado bajo el manto de la revolución.

Las alumnas que hoy temen cruzar el umbral de su despacho son las víctimas de un sistema que priorizó la ideología sobre la decencia.

Mientras Podemos se desmorona bajo el peso de sus contradicciones, el resto de nosotros debemos exigir que las aulas sean santuarios del saber, no escenarios de vergüenza y depravación.

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