El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció este viernes que fue diagnosticado con cáncer de próstata en etapa temprana y que ya fue tratado con éxito, tras meses sin hacer pública la información en medio del conflicto regional.
El mandatario de 76 años explicó que el tumor fue detectado durante un chequeo rutinario y eliminado mediante radioterapia focalizada, sin dejar rastro. El informe médico oficial confirma que actualmente se encuentra en buen estado de salud.
La noticia se dio a conocer junto con su informe médico anual, el cual fue retrasado deliberadamente durante dos meses. Según el propio Netanyahu, la decisión respondió a razones de seguridad nacional: evitar que el régimen iraní utilizara su estado de salud como herramienta de propaganda en plena escalada del conflicto.
En palabras del propio líder israelí: “Me sometí a un tratamiento específico que eliminó el problema sin dejar rastro”, tras detectar una “pequeña mancha” de menos de un centímetro en la próstata.
El tratamiento se habría realizado hace aproximadamente dos meses y medio en el Centro Médico Hadassah en Jerusalén, según reportes coincidentes de medios internacionales. Esto ocurre después de que en 2024 el mandatario fuera operado por una hiperplasia prostática benigna, lo que derivó en un seguimiento médico más exhaustivo.
El propio Netanyahu vinculó su decisión médica con su visión política: actuar con rapidez ante cualquier amenaza, ya sea personal o nacional. “Cuando me informan a tiempo sobre un peligro, quiero tratarlo de inmediato”, afirmó en su comunicado oficial.
Durante semanas, rumores sobre su estado de salud circularon en redes sociales e incluso medios iraníes llegaron a difundir versiones falsas sobre su muerte, lo que obligó al mandatario a reaparecer públicamente para desmentirlos.
