May. 1, 2026 3:32 pm
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Trump aplasta las predicciones de la izquierda con un mercado laboral sólido.

Las solicitudes de desempleo en EE.UU. registraron un ligero repunte esta semana, pero los despidos en el sector privado siguen siendo bajos, según datos frescos del Departamento de Trabajo.

Mientras la izquierda sigue lloriqueando sobre una supuesta debacle económica bajo Trump, la realidad les da un derechazo: el mercado laboral aguanta firme, con solo un leve aumento en las solicitudes iniciales que no alcanza ni a rascar los niveles de pánico que los “expertos” de salón esperaban.

Los números no mienten: las solicitudes subieron a 224,000 en la semana del 14 de marzo, un incremento modesto desde las 214,000 previas, pero el promedio de cuatro semanas —un indicador más estable— apenas se movió, situándose en 218,250.

Esto, en un contexto donde el sector privado creó 77,000 empleos en febrero, un dato que, aunque menor a meses previos, demuestra que las empresas no están en estampida como los alarmistas de la CNN predijeron tras la llegada de Trump. ¡Que tiemblen los progresistas y sus profecías apocalípticas!

La narrativa progresista se desmorona: esperaban una hecatombe laboral con las políticas conservadoras de Trump, pero el empleo sigue resistiendo.

La tasa de desempleo, en 4.1%, refleja una economía que no se doblega ante las tormentas que la izquierda juraba vendrían con las medidas de austeridad y recortes federales.

Claro, no todo es miel sobre hojuelas: el sector retail y el ocio han sentido golpes, con 38,956 despidos en febrero.

Pero, ¿acaso no es esto el mercado ajustándose a la realidad tras años de inflado artificial por los demócratas? Trump heredó un desastre maquillado por Biden, y ahora lo está enderezando.

Trump ríe último y mejor.

¡Que se callen los llorones de la izquierda!

Trump está demostrando que sus medidas, lejos de hundirnos, están limpiando el desastre progresista.

Mientras los woke se retuercen en sus sillones de Starbucks, el sector privado resiste y la economía real —no la de los subsidios— avanza.

¡Esto es América despertando, y Trump es el martillo que aplasta el sueño socialista!

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