El periodista de izquierda Seth Harp ha sido acusado de intentar revelar la identidad clasificada del comandante de Delta Force, la élite secreta que ejecutó la audaz captura del dictador venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026.
Esta operación, denominada «Absolute Resolve», culminó con Maduro y su esposa Cilia Flores detenidos en Caracas y trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico y armas.
Harp, autor de El Cártel de Fort Bragg, borró su publicación y bloqueó su cuenta en X tras la backlash masiva.
Harp publicó en X: «Este es el actual comandante de la Fuerza Delta, cuyos hombres acaban de invadir un país soberano, matar a un montón de inocentes y secuestrar al presidente legítimo. (Por cierto, es perfectamente legal que un reportero estadounidense revele material clasificado cuya filtración no he conseguido)», adjuntando el nombre, foto y detalles del comandante, según capturas compartidas por usuarios.
En su defensa, argumentó: «Es legal divulgar material clasificado…«, pero es más bien un traidor por poner en riesgo la seguridad nacional. El post original, ahora eliminado, se viralizó rápidamente.
Esta acción de Harp desenmascara la agenda «antiamericana» de ciertos medios: mientras los verdaderos héroes arriesgan sus vidas en la lucha frontal contra el narcoterrorismo, estos priorizan una ‘transparencia’ selectiva y oportunista que pone en peligro operaciones vitales y, potencialmente, vidas humanas.
¿Cómo es posible que un periodista ponga en riesgo la vida del comandante de Delta Force y su familia, exponiendo información clasificada?
Todo indica que su motivación principal es robar protagonismo y generar clics, por encima de la seguridad nacional
Esto no es libertad de prensa; es una falta ética grave que compromete la seguridad de quienes defienden a EE.UU., potencialmente violando leyes como la Espionage Act.
En un momento donde Delta Force logra un triunfo histórico contra el régimen socialista de Maduro, acciones como esta revelan la hipocresía izquierdista: defender dictadores mientras atacan a nuestros militares.
Exigimos investigación inmediata del DOJ para prevenir que traidores mediáticos socaven la lucha contra el mal global. ¡Apoyemos a nuestros guerreros, no a sus detractores!
