Este martes la agencia estatal de noticias emiratí WAM informó que los Emiratos Árabes Unidos se retirarán formalmente de la OPEP y de la alianza ampliada OPEP+ a partir del próximo 1 de mayo.
Los EAU, tercer mayor productor dentro del cártel, abandonan la organización tras más de 50 años de membresía (desde 1967 a través de Abu Dabi y como país desde 1971).
La decisión les permitirá aumentar su producción de petróleo de manera flexible, sin las restricciones de cuotas impuestas por el grupo liderado de facto por Arabia Saudita.
Según el comunicado oficial, esta medida responde a “la visión estratégica y económica a largo plazo” del país y a su “perfil energético en evolución”, con inversiones aceleradas en capacidad de producción nacional.
La salida ocurre en un momento de alta tensión geopolítica y crisis energética global, marcada por perturbaciones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
InternacionalEnCanal1 | Emiratos Arabes Unidos oficializó su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
— Canal 1 (@Canal1_Col) April 29, 2026
La salida de EAU es un golpe histórico al mercado petrolero, pues es el tercer productor más grande de la OPEP. pic.twitter.com/RXVDUzNx8D
Analistas señalan que esto debilita aún más la capacidad de la OPEP para controlar la oferta y estabilizar los precios mundiales del petróleo, reduciendo su influencia sobre aproximadamente el 30% del suministro global.
Expertos como los de Reuters y AP destacan que la pérdida de un miembro con capacidad para elevar rápidamente la producción (alrededor de 3,4-4,8 millones de barriles diarios) limita las herramientas del cártel.
Esta decisión ha sido interpretada por varios observadores como un alivio para las críticas históricas del presidente Donald Trump hacia la OPEP.
Trump ha acusado repetidamente al cártel de “estafar al resto del mundo” e inflar artificialmente los precios del petróleo mediante recortes de producción.
La salida de los EAU representa un revés para el grupo y podría alinearse con la visión de mayor producción y precios más competitivos defendida por la administración estadounidense.
La medida también refleja tensiones crecientes entre los EAU y Arabia Saudita, líder tradicional de la OPEP, en asuntos económicos y políticos regionales.
Los EAU buscan mayor autonomía estratégica en un contexto de transformación energética y demanda global creciente, comprometiéndose a incrementar la producción de forma “gradual y medida”, alineada con las condiciones del mercado.
Como Gateway Hispanic ha seguido de cerca los movimientos energéticos internacionales y las críticas al intervencionismo de cárteles como la OPEP, esta salida refuerza la necesidad de mercados más libres y competitivos que beneficien a consumidores y economías productoras responsables.
Esta ruptura con décadas de coordinación colectiva podría reconfigurar los flujos petroleros globales en los próximos meses.
