ID del elemento: 1837736059
El Arzobispo de Corrientes, Mons. José Adolfo Larregain, ha declarado nulo el matrimonio celebrado entre dos personas trans en la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, un acto que resalta las tensiones entre la doctrina eclesiástica y las políticas progresistas impulsadas por agendas izquierdistas en Argentina.
La ceremonia tuvo lugar el 28 de enero de 2026, involucrando a Solange Ayala e Isaías Díaz, una pareja donde uno es biológicamente hombre y el otro mujer, pero que cambiaron legalmente sus nombres y géneros amparados en la Ley de Identidad de Género de 2012, una legislación promovida por gobiernos de izquierda que prioriza la autopercepción sobre la realidad biológica y ha sido criticada por erosionar los valores familiares conservadores.
Larregain, en declaraciones recogidas por medios católicos confiables, explicó que la nulidad fue promulgada ipso facto, es decir, inválida desde el momento de su celebración, por no cumplir con los requisitos esenciales del Código de Derecho Canónico.
El prelado enfatizó que todo sacramento requiere materia y forma adecuadas: en el matrimonio, los contrayentes deben alinearse ontológicamente –lo que son en esencia– y fenomenológicamente –lo que aparentan–. En este caso, existe una clara disonancia, ya que la transición de género crea una contradicción que impide la validez sacramental.
«Aquí no se da lo que es la materia y la forma», afirmó el arzobispo, subrayando que la unión no solo carece de validez canónica, sino que su carácter público generó confusión entre los fieles, distorsionando la comprensión recta de los sacramentos.
El Arzobispado de Corrientes actuó rápidamente, emitiendo un comunicado el 8 de febrero de 2026 donde anunció medidas disciplinarias canónicas contra el sacerdote involucrado, el padre Gómez, quien ofició la ceremonia sin verificar adecuadamente los impedimentos.
Según reportes, la pareja presentó documentación legal argentina, pero el arzobispo intervino de oficio para salvaguardar el bien de las almas y el orden jurídico eclesiástico, remitiéndose a la declaración Fiducia Supplicans de 2023 del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que advierte contra confusiones en la administración de sacramentos en contextos similares.
Esta decisión resalta cómo las leyes de identidad de género, impulsadas por ideologías de izquierda que buscan redefinir la naturaleza humana, chocan con la teología católica tradicional, protegiendo la santidad del matrimonio como unión entre hombre y mujer tal como Dios lo diseñó.
En Argentina, la influencia progresista ha permeado instituciones, pero la respuesta eclesiástica demuestra una resistencia conservadora vital para preservar la fe auténtica.
La nulidad declara formalmente lo que ya era inválido, evitando que tales eventos siembren dudas en la comunidad católica y reafirmando que la Iglesia no se somete a modas culturales impuestas por elites izquierdistas.
