El congresista republicano por Florida, Byron Donalds, ha presentado una propuesta legislativa que busca implantar un sistema obligatorio de seguimiento biométrico para todas las entradas y salidas de Estados Unidos.
La iniciativa forma parte de un cambio de enfoque dentro del Partido Republicano en materia inmigratoria, centrado ahora en el control de visados y la detección de estancias irregulares tras una reducción de cruces ilegales en la frontera.
Durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, legisladores republicanos sostienen que los cruces irregulares han disminuido de forma significativa.
En este contexto, la atención se ha desplazado hacia lo que consideran una “segunda fase” del control inmigratorio: identificar a quienes ingresan legalmente pero permanecen más allá del tiempo permitido, así como combatir el uso de documentación fraudulenta.
¿Qué propone la ley?
El proyecto de ley busca ampliar a escala nacional el sistema biométrico de entrada y salida, que actualmente funciona de manera parcial en aeropuertos y algunos puntos de control.
La legislación obligaría a su implementación en todos los accesos al país —incluidas las fronteras terrestres— y establecería supervisión federal directa.
El sistema se basaría en tecnologías como reconocimiento facial y huellas dactilares para registrar cada movimiento de entrada y salida.
La finalidad es contar con un registro automatizado que permita detectar de inmediato cuándo una persona incumple las condiciones de su visado.
Declaraciones del impulsor
En declaraciones públicas, Donalds defendió la medida como esencial para el sistema inmigratorio: “No podemos tener un sistema eficaz si no sabemos con certeza quién entra y quién sale del país”.
El congresista también señaló que una parte relevante de la inmigración irregular proviene de personas que inicialmente acceden legalmente, lo que —según su argumento— justifica reforzar los mecanismos de seguimiento.
Situación actual del proyecto
La iniciativa se encuentra en fase inicial dentro de la House of Representatives, donde ha sido presentada y remitida a comités con competencia en seguridad nacional e inmigración. Antes de convertirse en ley, deberá superar audiencias, posibles modificaciones y votaciones tanto en la Cámara como en el Senado.
¿Las críticas de Siempre?
Organizaciones como la American Civil Liberties Union han expresado preocupación por el impacto del sistema en la privacidad. Entre los principales riesgos señalados están el almacenamiento masivo de datos biométricos, posibles filtraciones de información y el aumento de la vigilancia gubernamental.
Además, expertos advierten sobre el elevado coste económico y los desafíos técnicos de implementar esta tecnología en todos los puntos de entrada del país.
Nueva etapa de la agenda inmigratoria
La propuesta refleja una evolución en la política inmigratoria republicana, que pasa de centrarse principalmente en la frontera física a apostar por herramientas tecnológicas de control interno.
El debate que se abre ahora enfrenta dos prioridades: reforzar la seguridad nacional y garantizar la protección de los derechos civiles en un contexto de creciente uso de datos biométricos.
Una cuestión que se debe afinar es el presupuesto de la propuesta y la posibilidad real de su implementación.
